La fiesta de las luces de Lyon
Fiesta de las luces, Lyon, Francia. ©Istock

El origen de esta fiesta se remonta a la época en la que el sur de Francia estaba asediado por la peste. La ciudad de Lyon decidió encomendarse entonces a la protección de la Virgen María a mediados del siglo XVII, y la población hizo la promesa ante la Virgen de homenajearla cada año si la epidemia desaparecía. A partir de mediados del siglo XIX, esta celebración de la Virgen se convirtió en una festividad llena de luz y color.

La fecha del 8 de diciembre, día de la Inmaculada Concepción, se fijó en 1852 cuando instalaron por primera vez la estatua de la Virgen sobre el campanario de la capilla en la colina de la Fourvière. Aquel día, una tormenta cayó sobre la ciudad y la fiesta fue aplazada al domingo siguiente, pero los lioneses esperaban la celebración con tanto entusiasmo que espontáneamente encendieron velas en las ventanas y salieron a la calle. La estatua de la Virgen María fue iluminada deprisa y corriendo con bengalas. Desde entonces, el 8 de diciembre de cada año se convirtió en la fiesta de la iluminación; los lioneses rinden homenaje a María, protectora de la ciudad, con su estatua de oro en lo alto de una torre de la basílica de Fourvière.

A día de hoy, esta celebración se ha convertido en una fiesta popular en la que los lioneses llenan de luces las ventanas y la estatua se ilumina con bengalas. Gracias a la fama del evento, hoy todos los edificios de la ciudad se engalanan para la fiesta. Una treintena de creadores organiza cada año este evento, el cual ha ganado un gran reconocimiento, con réplicas fuera incluso del país galo.

¿Alguna vez has visto una cabina de teléfono transformada en acuario? ¿O has asistido a una auténtica batalla en las colinas de Fourvière con la basílica iluminada de fondo? Prepárate, porque la semana del 8 de diciembre las luces se adueñan de la ciudad de Lyon cada vez con más creatividad y novedades.